Fósiles Humanos - Trinchera Galería
En Galería había lo que se llama suelos de ocupación humana: capas de tierra que alguna vez fueron un suelo de la cueva, donde los seres humanos llevaron a cabo sus actividades. Cada uno de estos suelos contenía una fotografía del estado en que aquellos antiguos humanos habían dejado la cavidad tras utilizarla, probablemente durante un tiempo muy breve. Cuando se marchaban, tras consumir por ejemplo la carne de un animal muerto, dejaban atrás los huesos pelados de aquel animal y las herramientas usadas para descuartizarlo. Estos restos eran luego cubiertos por barro y rocas arrastrados por el agua, quedando así preservadas no sólo la industria lítica y los huesos, sino el mismo espacio vital.
Así se desarrolló el concepto de impacto antrópico: un espacio usado por los seres humanos para su propia conveniencia, una capa de tierra que conserva huesos y herramientas de piedra relacionados entre sí y más o menos contemporáneos. Por los restos encontrados en Galería se pensaba que los humanos entraron a carroñear de vez en cuando, y quizá a comerse alguna pieza cazada en las proximidades. No se quedaban mucho tiempo, porque no hay demasiados huesos con marcas de corte ni fracturas intencionales. Galería funcionó como trampa natural. Es decir, que aquella cavidad era visitada de cuando en cuando por los grupos cazadores, cuando veían carne en su interior, y no volvían a ella en mucho tiempo tras el festín.